Friday, 17 May 2013

Contradicciones de las 19:39.

Hola, ¿cómo estáis? ¿Jodidos con exámenes? Espero que si, porque sino tendré mucha envidia.

Hoy vengo a contradecirme. He estado pensando - algo que haces mucho cuando deberías estar estudiando pero en  realidad se te ocurre hacer cualquier cosa menos eso.

El otro día estuve hablando de cuanto necesitaba la estabilidad y la organización en mi vida, de lo mal que va conmigo la espontaneidad y el salirme de la rutina. Pero ahora mismo me he dado cuenta de una cosa, realmente no soporto las rutinas, ni hacer siempre lo mismo, ni tener una vida "normal".

Me aburro fácilmente de todo. Necesito continuamente cosas nuevas que escuchar, leer o ver. Necesito estar organizando planes para la semana que viene, el mes que viene o incluso el año que viene. Todo me vale. Me gusta conocer gente de aquí y de allá. Echar de menos a mis amigos y ser feliz al reencontrarnos. Me gusta ver el mundo, conocer ciudades y hacer chapuzas al intentar defenderme en inglés.

¡Ni siquiera cuando pienso en el futuro aspiro a tener un trabajo normal! No podría vivir en una rutina de oficina. Yo soy feliz en los aviones, de aquí para allá, sin tener un sitio fijo - lo cual también es muy contradictorio, teniendo en cuenta lo que he odiado criarme viviendo de ciudad en ciudad y de casa en casa, pero supongo que al final todos acabamos siendo lo que vemos.

Hace una semana, también me di cuenta de que siempre digo que adoro estar de gira, que sin importarme me haría 20 conciertos de un grupo seguidos, pero entonces llega un día en que te plantas en un concierto en Cardiff, después de más de un año sin ver a tu grupo favorito, y te das cuenta de que no hay nada como ese sentimiento de ilusión y nervios antes de que salgan o por ver por primera vez un espectáculo. 
Esos momentos no se repiten. Y por muy guay que sea verles 200 veces al año, me quedo con ese momento de magia, que sé que no volveré a sentir hasta dentro de mínimo un año.

Y así, es como me doy cuenta de que no puedo estarme quieta, que realmente no sería capaz de tener una vida normal de "estudio en la Universidad y los fines de semana salgo de fiesta". No puedo, y nunca he podido. Siempre he sido rara, diferente y con expectativas de volar alto en el futuro. ¿Es malo? No lo sé. Pero si sé que a ratos me hace muy feliz ser así.

Sunday, 5 May 2013

Cuadriculado.

Soy una persona de extremos.
O soy un desastre o lo tengo todo perfectamente planificado.

Pero por lo general, soy más obsesiva de los planes. Me gusta tener todas las cosas organizadas, saber que voy a hacer en cada momento, y está mal, porque la espontaneidad es buena, pero yo no funciono así. Necesito equilibrio y que todo salga según estaba organizado en mi cabeza.

Si tenía planeado rascarme la barriga de 4 a 6, y de repente tengo que hacerloquesea, mi día ya no va bien. Si no se a qué hora voy a poder acostarme una noche por algo que no depende de mí, no va bien. Si me llaman de repente para salir en un día vago, no va bien - una necesita un tiempo para ducharse-peinarse-elegir ropa-que me guste como me queda, etc.

Me gusta la organizar, imaginar y saber como va a ser todo. Y en el momento en que algo se sale de ahí, me siento perdida.

Jodido equilibrio.