9 de la
mañana. 4 chicas españolas. Divan du Monde.
Éramos las
segundas, detrás de unas cuantas francesas. Después de una mañana de frío,
hacer amigos raros e intentar comunicarnos con las demás chicas, decidimos
echarle cara al asunto, nos largamos disimuladamente y fuimos al sitio de la
firma, lo que pasó alli, aquí:
Pero no nos
esperamos a verles, el plan era otro, cogimos un taxi hasta el Diván de nuevo,
no pensábamos perder nuestro sitio. Y así fui como empezó una entretenida tarde
de verles pasearse de dentro de la sala al bus, por la calle, en la puerta de
McDonalds…hasta que paramos a Pat, que estaba paseándose demasiado y tentó a la
suerte, entonces llegó el momento “6 fotos con Pat en un minuto” y su
Th-th-thank you.
7 de la
tarde. Abrieron puertas, y se produjo la entrada más civilizada que yo he
vivido nunca, llegamos a primera fila, justo delante de Kennedy. Lo teloneros,
tocando como una hora y yo, y mis vistas al pie del guitarrista, y el batería
de Deaf Havana.
En cuanto
The Maine pisan el escenario, nosotras empezamos a liarla, levantamos nuestra
bandera española gigante y todos nos miraron y nos sonrieron. La primera mención
de la noche viene de parte de John, que tras la primera canción saluda a París,
mira hacia nuestro lado y dice “Hello spanish ladys, how are you?” y lo acompaña
de un “OLE”.
El segundo
momento de la noche fue cuando entre canción y canción yo le enseño un folio a
Kennedy en el que había escrito “Come to Spain”, a lo que él me sonríe y
asiente con la cabeza.
Le siguió
el momento en el que John le canta “Happy birthday” a una chica, acaba, la
felicita, y nos mira a nosotras diciendo “Feliz cumpleaños”, a ver si lo había
dicho bien.
Tocan ‘Some
Days’ y en medio del último estribillo, John se acerca a mí y me pone el
micrófono para que cantara.
Mireia,
tira al escenario unas gafas rosas, regalo del Happy Meal de McDonalds, y
Garrett se las pone.
John
empieza a hablar, y menciona que en otoño volverían, entonces nosotras
empezamos a liarla otra vez, bandera para acá para allá, y Kennedy nos dice
“intentaremos ir a España también”.
Entonces,
Kennedy se agacha a tocar botones, o sea, queda justo en frente de mí, yo le
llamo, le digo si me puede dar una púa, me sonríe y me da la que tenía en la
mano, y justo antes de empezar a tocar la siguiente canción, coge otra del
micro y se la da a Mireia.
Casi al
final, vuelvo a sacar el folio en el que ponía “Come to Spain”, llamo a John,
mira, lo ve, y empieza a decirnos “Iremos. Si pagais por ello, iremos a
España”.
Me falta
decir, cuanto nos miraron todos y nos sonrieron, sobre todo Kennedy cada vez
que nos veía cantar, y lo digo, porque las francesas que yo tenía alrededor y
que también estaban en primera fila, ni siquiera cantaban, así que sí,
resaltamos y MUCHO durante el concierto.
El primero
en salir a la puerta, fue Garrett, ‘Cowboy Garrett’. Le saludamos, nos hicimos
fotos y le dijo a Mireia, quien estaba totalmente afónica, que cuidara su voz.
El
siguiente fue Jared, quien cuando nos vio, no paró de darnos las gracias por ir
desde España. ÉL también le dice a Mireia que se recupere.
Íbamos a
buscar a Pat otra vez, pero en ese momento, se abre la puerta de la sala, y nos
hacen hacer un pasillo para que John llegara hasta el bus a dejar las cosas, ya
que nadie le dejaba pasar. Mariajo, Laura y Mireia se quedan a un lado y yo a
otro, cuando las ve John, les dice “hi” y cuando mira al otro lado y me ve,
pone una sonrisa enorme.
Decidimos
esperarnos hasta el final, así que fuimos a buscar a Pat que ya no estaba con
nadie, nos volvimos a hacer fotos, nos dijo que esperaba venir a España, y
cuando ya nos íbamos, le dimos un abrazo cada una.
En ese
momento, John seguía rodeadísimo de gente, y Kennedy sin salir, cuando yo me
moría por verle. Y justo sale, va a entrar en el bus a dejar las cosas y le
hacemos hueco para pasar, cuando pasa por nuestro lado nos fijamos en que lleva
una plancha del pelo, Mireia y yo nos miramos, y de repente grita “PERO SI
LLEVA UNA PLANCHA DEL PE…….”, el pobre muchacho nos mira y empieza a reírse.
Cuando sale del bus nos vuelve a sonreír.
Y ya,
cuando todo se despejó un poco, nos acercamos a él, le dimos las gracias por
las púas, nos hicimos fotos Mireia y yo, y entonces le pedí el abrazo, cuando
nos separamos y yo ya me iba, de repente dice “GRACIAS POR TODO” en español.
Al rato,
volvimos otra vez donde Kennedy para que Mariajo y Laura se hicieran la foto,
cuando acabamos, le dije “bye” y que ya nos íbamos de verdad, así que me
contestó y me sonrió.
Mientras
que esperábamos a que John acabara con la gente, conocimos a su madre, quien
fue a decirle que cuanto le quedaba…a lo que él le contestó con un “yes, mum”
de lo más adorable.
Cuando por
fin le pillamos, nos presentamos como las “Spanish ladies”, le dijimos que este
había sido nuestro primer concierto de ellos y que había sido increíble y John
recalcó que esperaba que tuviéramos un segundo, un tercero…Mireia le dio la
carta de Jenn, que fue a parar al bolsillo de dentro de su abrigo, Mireia que
apenas podía hablar le dijo que seguía sin voz, y él dijo que también
necesitaba descansarla. Le dijimos que les esperábamos en España, pero que si
no venían, volveríamos a viajar seguro.
Preguntó
que cuando volvíamos a casa y nos estuvo contando que el se quedaba unos días
más en París, así que nos deseó buen viaje e insistió en que tuviéramos cuidado
en la vuelta a casa.
Empezamos a
hacernos las fotos, Mireia le dio un beso, yo me hice una y entonces le pedí un
abrazo, me lo dio pero John se quedó de cara a la cámara, que intentaba hacer
una foto del momento, pero la foto no salía y é se había dado cuenta, nos
separamos, y me volvió a abrazar muy fuerte hasta que hicieron una foto,
después de aquello, las demás también tuvieron foto y abrazo, hasta que ya nos
despedimos de él.
Después de
bastante rato, que John se fuera con su madre, y los demás estuvieran en el
bus, Kennedy saludó desde dentro. Así, que nos fuimos andando hasta el hostal,
cuando íbamos a cruzar la calle para entrar, vimos pasar al bus por delante de
nosotras por última vez.